Red Mexicana de Aerobiología, UNAM

Alergia – Polinosis

Un alérgeno es un antígeno que provoca la producción de IgE por parte del sistema inmune, e induce, tras unirse a esta inmunoglobulina, una reacción alérgica. Los alérgenos más comúnmente asociados a enfermedades alérgicas son los inhalados (aeroalérgenos).

Los aeroalérgenos son partículas transportadas por el aire, capaces de producir alergia respiratoria, cutánea o conjuntival. Las sustancias (ácaros, faneras de animales, pólenes y hongos) que con mayor frecuencia producen cuadros alérgicos, a través de la inhalación, son los pólenes, los cuales afectan la mucosa respiratoria.

Alergia

Polinosis

La definición más aceptada para la polinosis es la inflamación de la mucosa nasal, conjuntival y/o bronquial causada por alérgenos contenidos en los granos de polen a través de un mecanismo inmunológico mediado por IgE.

La primera definición científica de polinosis fue realizada por el Dr Bostock en 1819, la cual fue descrita como: “Un caso de una afección periódica de los ojos el tórax”, la cual describía síntomas respiratorios que se presentaban durante la primavera durante los meses del crecimiento de los pastos en Inglaterra (junio-julio), dicha patología fue denominada posteriormente como “fiebre del heno”.

Desde entonces hasta nuestros días, los avances tecnológicos aplicados a la aerobiología y en concreto a la palinología han permitido un mejor y más exhaustivo abordaje de esta disciplina, teniendo como fin último la aplicación práctica en un diagnostico preciso y tratamiento adecuado del paciente polínico.

Importancia alergológica de pólenes

En los últimos años se ha puesto de manifiesto un incremento global de las enfermedades alérgicas. Existen grandes diferencias regionales que llegan a observarse incluso entre ciudades próximas. La rinitis alérgica constituye la enfermedad crónica más común de las vías respiratorias altas; en los Estados Unidos de América (EUA) se presenta en aproximadamente 10% de los niños y en más de 20% de los adolescentes y adultos jóvenes.

Los pólenes son considerados como uno de los agentes causales más importantes de las enfermedades alérgicas, siendo considerada como la causa más frecuente de rinoconjuntivitis y responsable de más del 30% de los casos de asma bronquial. La importancia clínica, epidemiológica y económica derivadas de la alta prevalencia de esta patología, han suscitado un continuo interés para el alergólogo, para poder ofrecer al paciente polínico un manejo integral de su patología.

Los síntomas que con mayor frecuencia se producen en personas alérgicas a los pólenes son de tipo respiratorio, puesto que es la vía a por la cual el individuo entra en contacto con el polen produciendo algunos o todos de las siguientes entidades:

  • Conjuntivitis (prurito ocular, lagrimeo)
  • Rinitis (estornudos, obstrucción nasal, rinorrea, prurito nasal)
  • Síntomas respiratorios de vías bajas (tos, disnea, sibilantes

En escasas ocasiones se puede presentar urticaria y/o angioedema, etc.

La sensibilización hacia un polen determinado en una población puede depender del nivel de exposición, predisposición genética de cada uno de los individuos y características propias de las plantas que cohabitan en cada región.

Las plantas más importantes desde el punto de vista alergológico son las que dispersan sus granos a través del viento (anemófilas). Así, las plantas de flores vistosas (entomófilas tales como rosas, claveles, etc.) no suelen tener tanta importancia alergénica, puesto que su polen no vuela con tanta facilidad.

El conocimiento de los pólenes suspendidos en la atmosfera de una zona determinada puede considerarse como un fiel reflejo de su flora anemófila, con información detallada de los pólenes que pueden ser causa de polinosis y precisión del período de polinización de cada taxón, constituyendo así, para el alergólogo y las autoridades de salud locales, un elemento básico para el correcto diagnóstico etiológico del paciente polínico.